
En la reciente encuesta enfocada en explorar las expectativas generales de la población boliviana para el año 2024, planteamos la siguiente pregunta esencial: «¿Cuál de las siguientes palabras describe mejor su expectativa general para el próximo año en Bolivia?» Los datos recopilados han brindado una visión detallada y valiosa de las perspectivas en diversos segmentos demográficos. A lo largo de este artículo, examinaremos cuidadosamente los resultados, resaltando de manera precisa las tendencias más destacadas que han surgido de este análisis exhaustivo.
Desglose por Ciudades
La tabla muestra un desglose por ciudades del eje central de Bolivia: Santa Cruz (SCZ), La Paz (LPZ), Cochabamba (CBBA), y El Alto. Dicha información revela variaciones significativas en las expectativas para el año 2024 en las diferentes regiones. Mientras que Cochabamba se muestra como la ciudad más optimista, La Paz destaca por su incertidumbre.
Los datos muestran variaciones significativas en las expectativas, lo que sugiere que las condiciones locales y regionales desempeñan un papel crucial en la percepción de la población.
Santa Cruz
- Pesimista: 5,4%
- Desafiante: 24,6%
- Incierto: 19,0%
- Esperanzador: 17,2%
- Optimista: 33,8%
La Paz
- Pesimista: 5,0%
- Desafiante: 17,6%
- Incierto: 28,0%
- Esperanzador: 19,1%
- Optimista: 30,2%
Cochabamba
- Pesimista: 6,6%
- Desafiante: 13,0%
- Incierto: 25,7%
- Esperanzador: 18,2%
- Optimista: 36,5%
El Alto
- Pesimista: 6,2%
- Desafiante: 20,9%
- Incierto: 19,3%
- Esperanzador: 20,7%
- Optimista: 32,9%
Análisis por Sexo
El análisis por género revela notables diferencias en las expectativas entre hombres y mujeres. Mientras que los hombres tienden a ser más optimistas, las mujeres muestran una mayor incertidumbre.
Hombres
- Pesimista: 7,5%
- Desafiante: 18,5%
- Incierto: 21,8%
- Esperanzador: 17,1%
- Optimista: 35,1%
Mujeres
- Pesimista: 3,9%
- Desafiante: 22,1%
- Incierto: 22,4%
- Esperanzador: 20,1%
- Optimista: 31,6%
Segmentación por Edad
La segmentación por edad revela una clara variación en las expectativas para el año 2024. Los jóvenes de 18 a 29 años son más optimistas, mientras que los adultos de 45 a 65 años muestran una actitud esperanzadora.
18 a 29 años
- Pesimista: 4,9%
- Desafiante: 21,0%
- Incierto: 22,4%
- Esperanzador: 15,8%
- Optimista: 35,8%
30 a 44 años
- Pesimista: 6,2%
- Desafiante: 21,5%
- Incierto: 23,4%
- Esperanzador: 18,9%
- Optimista: 29,9%
45 a 65 años
- Pesimista: 6,6%
- Desafiante: 16,3%
- Incierto: 18,9%
- Esperanzador: 24,2%
- Optimista: 34,1%
Clasificación por NSE (Nivel Socioeconómico)
La clasificación por NSE destaca cómo el estatus socioeconómico influye en las expectativas. Aquellos con un nivel socioeconómico bajo muestran una mayor esperanza, mientras que los de nivel medio son más inciertos.
Bajo NSE
- Pesimista: 5,7%
- Desafiante: 18,7%
- Incierto: 17,1%
- Esperanzador: 26,8%
- Optimista: 31,6%
Medio NSE
- Pesimista: 5,6%
- Desafiante: 22,6%
- Incierto: 29,3%
- Esperanzador: 6,7%
- Optimista: 35,7%

En la encuesta enfocada en explorar las expectativas generales de la población boliviana para el año 2024, se han recopilado datos detallados y valiosos que ofrecen una visión profunda de las perspectivas en diversos aspectos. El análisis desglosado por ciudades revela variaciones significativas, destacando a Cochabamba como la ciudad más optimista y La Paz con mayor incertidumbre.
El desglose por género muestra diferencias notables, donde los hombres tienden a ser más optimistas en comparación con las mujeres, quienes muestran una mayor propensión a la incertidumbre. La segmentación por edad revela variaciones claras, con los jóvenes siendo más optimistas y los adultos de 45 a 65 años mostrando una actitud esperanzadora.
La clasificación por NSE subraya la influencia del estatus socioeconómico en las expectativas, evidenciando que aquellos con un nivel socioeconómico bajo son más esperanzadores, mientras que los de nivel medio muestran mayor incertidumbre.
En conclusión, estos resultados reflejan la diversidad de perspectivas en Bolivia, influenciada por condiciones locales, demografía y estatus socioeconómico. La combinación de optimismo, desafíos y la presencia de incertidumbre ofrece una panorámica completa de las expectativas para el año 2024 en el país, resaltando la importancia de considerar diversos factores al analizar las percepciones de la población.